Las cosas del verano

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria ha difundido un documento que se titula Pautas para un verano saludable según los Pediatras de Atención Primaria“.

En las próximas entradas, partiendo de este documento, resumimos los asuntos que se tratan con enlaces de utilidad, por si durante estos meses necesitáis algún consejo:

  1. Tiempo de piscinas: Captura de pantalla 2016-07-02 a la(s) 12.39.24
  • Protección solar: ¿Cómo elegir y usar el protector solar?
  • “Corte de digestión” y golpe de calor.
  • Prevenir sustos y ahogamientos. Y tener unas nociones básicas sobre primeros auxilios.

    • Casi siempre, la primera persona que atiende una emergencia no es un profesional sanitario, sino un familiar. Por eso es bueno tener unos conocimientos básicos para saber qué hacer en estas situaciones, ayudando a accidentados o enfermos repentinos mientras llegan los sanitarios. Lo más importante en estos escenarios es conservar la calma y tratar de evitar nuevas lesiones o que se agraven otras existentes.
    • Es importante no mover al niño accidentado, salvo que corra peligro en el lugar en que está o haya que practicarle una reanimación cardiopulmonar.
    • Mientras el personal sanitario llega hasta el lugar, debe tranquilizar al herido y mantenerlo caliente; no es recomendable darle comida, bebida ni medicación. Recuerda que la actuación básica en primeros auxilios se resume en las siglas P.A.S. (Proteger, Avisar, Socorrer).
      • 1. PROTEGER. Hay que hacer seguro el lugar del accidente. Siempre es mejor alejar el peligro que mover al accidentado (cortar la corriente si hay un electrocutado, controlar el fuego y ventilar si hay humo, aparcar bien y señalizar el siniestro si hay un accidente de tráfico…).
      • 2. AVISAR. Llamar al 112. En primer lugar hay que identificarse. Después, informe del lugar exacto, tipo de accidente y las circunstancias que lo pueden agravar. Se debe informar también del estado del paciente y de sus heridas.
      • 3. SOCORRER. Siempre hay que tener presente dos prioridades: salvar la vida y evitar que las lesiones se agraven. Se hará una valoración primaria para identificar las situaciones que pueden amenazar la vida (estado de consciencia, respiración, circulación sanguínea, buscar pulsos, hemorragias…) y una valoración secundaria analizando el resto de lesiones, siguiendo un orden descendente desde la cabeza hasta las extremidades: Si la persona está consciente y es capaz de comprender, hay que tranquilizarle y ofrecerle confort hasta que lleguen los sanitarios. Si no reacciona pero sí respira, hay que colocarla en posición de seguridad (posición lateral, extender un brazo por encima de la cabeza y flexionar la rodilla para estabilizarlo). Si no respira, habrá que iniciar la reanimación cardiopulmonar básica.
        • Os recomendamos este simulador de RCP, básica, cuyo objetivo es enseñar a la población general a partir de 12 años a actuar de forma sistemática ante situaciones de extrema gravedad, mediante la aplicación de medidas ordenadas. “La RCP no es solo cosa de médicos, es cosa de todos”. Tu actuación durante los primeros minutos es fundamental:

Fuentes:

Artículo publicado por M. Rosa Pavo García

 

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